La historia es la siguiente: Obtuvimos un crédito bancario para pagar las deudas que tenemos de tarjetas de crédito que juntas sumán más de 75,000 dlls., Este crédito nos lo otorgó una institución bancaria con ayuda de una chica que trabaja ahí.
La cosa es que estuvimos casi un mes arreglando papeles de un terreno para que nos otorgaran dicho crédito, el día que llegó el valuador, es decir ayer, yo me preparé con un billete para que él nos diera el precio del terreno como lo necesitabamos, es decir que lo valuara en aproximadamente 1,200,000 con este avaluo seguro nos darían el credito y así podríamos pagar todas las deudas.
Pero resulta que a pesar de todas mis artimañas para romper el hielo con el valuador, todas mi platica con el mismo a cerca del valor sentimental y estructural del terreno, el muy honrado no accedió a que yo le diera una lana para un avaluo justo (para nosotros). Argumentó que el tenía que apegarse a la ley y lo que costara el terreno, que no podía aceptar nada de mi parte.
La verdad es que no insistí, me preocupó mucho que no lo evaluaran bien, pero la otra parte de mí, la honrada (la que me domina más), acceptó lo que me dijo con beneplácito, me dio mucho gusto que todavía anduvieran por la calle personas decentes, con valores, que no se doblegan ni doblegan su valía por unos cuantos pesos.
Si este país tuviera más personas como este valuador, el gobierno y las instituciones mejorarían notablemente, seguro tendríamos un país más avanzado y prospero, sin embargo la libertad que nos dá el dinero, el poder sobornar a alguién en México es en ocasiones muy necesario.
Es dificil aceptarlo pero en este país te enseñas por la fuerza a ser un poquito corrupto.
¿Tu qué tan corrupto eres?