La palabra
30 Apr 2006
He pensado que sin la palabra no pudieramos escribir, entiendo ahora la importancia que tiene sobre todo en este momento de mi vida. Por eso le dedico a “LA PALABRA” un pequeño texto, quizá un poema:
La palabra
La historia desprendida de uno mismo
el bálsamo preferido de los condenados
es una letra de la palabra.
Un espacio en el tiempo perdido
un paso relajado o tenso
es el acento de la palabra.
La forma de almendra de tus ojos negros
la inmovilidad de tu sueño
es el espacio que antecede a la palabra.
Cuando la muerte perfora la vida
cuando hay una barrera frente a los ojos
se calla por un momento.
Simplemente, la palabra se esconde
se queda quieta en el espacio
en la risa de un niño y el consejo del anciano.
De vez en cuando cae, entra en el vientre
y habla al oído al que no se ha formado; Al hijo deseado,
Otras veces vuela por los aires
y simplemente te mira, se te queda viendo
rodeado del mundo por largas horas
y te distrae, te hace mirar el cielo
cuando amanece.
La palabra nunca se está quieta
a veces se sale de un pulmón
y se guarda por unos segundos
en otras personas.
Se divide en pedazos
y entra en los corazones
en forma de canción.
Suena en distintos tonos,
suena incluso cuando no se pronuncia,
cuando nadie la dice, cuando está en tinta
o en las manos de quien no la puede;
Es un Da Da Da del que no la conoce aún.
Es el mejor invento del hombre
desde que éste no existía en la tierra,
desde que no había guión, acento y letra.
La transparente, la hipnótica, la que arremete,
defiende y da la vida. La letra
y la del poeta, la palabra.
DB. 24/abril/06