SOFIA YA NO TE AMO (NOVELA) I-3
05 Dec 2008
Me levanto de la cama para apagar algunas de las luces, estoy segura que no podré dormir con tanta luz. Saco del cajón el libro y lo acomodo en el librero, me cuesta un poco de trabajo, porque es mitad rojo y mitad azul, y entre esos colores hay una gama impresionante, lo pongo al final en el azul, me recuerda a su camisa. Enciendo solamente una lámpara para no quedarme en absoluta oscuridad y antes de acostarme echo una mirada a mí alrededor. Entre sombras encuentro el departamento más grande, más triste y aunque no quería hacerlo, me pongo nuevamente a pensar en él. Pienso que gran parte de la culpa la he tenido yo, que muchas cosas en la vida me las he ganado por fría, por sumisa, por no tener el suficiente carácter para enfrentar a nadie, por no poner un alto a mamá tantas veces que he querido hacerlo. Sé que debí haberle exigido hace mucho tiempo respeto, tanto para Roberto como para mí. He sido una pendeja muchas veces y ahora lo estoy pagando, sola igual que estaba hace un año, en este espacio mió, que no dejo de sentirlo un poco de mamá.
Conozco a mamá, estoy segura que cuando se entere estará feliz con la noticia, le encantará saber que Roberto y yo, ya no estamos juntos. Cuando me vea, pondrá cara de seria, de esas que pone en los velorios de sus amigos “bien”, fingirá que está triste por mí, al principio no dirá ni una palabra y esperará que me arme de valor para que le cuente la noticia, obviamente lo voy a hacer. Ella dirá que en el fondo era buen muchacho, pero que simplemente no era para mí. Con el tiempo, me dirá que merezco algo mejor, alguien como nosotros, alguien con quien jugar tenis los fines de semana, que le gusté ir a la casa de Valle y que no prefiriera quedarse en casa a ver la televisión.Inmediatamente hablará con sus amigas por teléfono, para darles la buena nueva “Mi hija ya dejó a ese empleadito”, ellas la felicitarán por su triunfo, por la buena campaña que hizo para alejarlo de mí y después me convocarán a uno a sus famosos desayunos del sábado para hablarme mal de él y proponerme que salga con alguno de sus hijos o sus sobrinos para curar mi pena, ellossi son como nosotros, dirá mamá al final.
Pero que saben ellas de penas, unas nacieron en cuna de plata como mamá y desde pequeñas sabían con quien tenían que compartir su vida, otras a base de prostituirse un poco han logrado subir peldaños y atrapar al hombre de su vida, así mismo lograr lo que las hace felices, coches, casas, viajes, joyas y demás cosas materiales, incluyendo las cirugías y las cuentas de las tarjetas de crédito. Me recuerdo hace un año cuando pensé que salirme de casa y mudarme a este departamento, significaría el principio de mi vida, cortar de tajo el cordón umbilical, empezar a trabajar y no depender de nadie, no tener que prostituirme ni conmigo misma, para lograr mis objetivos. Hoy no sé si lo he logrado, sobre todo en lo que se refiere a mamá, pues tengo que reportarme cada noche con ella para que no se preocupe demasiado. Tengo que aceptar muchas de sus invitaciones a comer o los fines de semana, para que no piense que he dejado de quererlos o para como dice ella “no hacerle una grosería a Carlitos.